La temperatura y humedad ideal para una terapia que purifica, relaja y descongestiona; un momento de descanso que mejorará tu estado de animo y salud física.
Ideales para relajar el sistema nervioso mientras los dolores musculares pueden reducirse, la circulación mejora y elimina toxinas a través del sudor.

Mientras el turco descongestiona vías respiratorias e hidrata la piel, la sauna se enfoca en la recuperación muscular profunda.
Diferencias Principales y Beneficios

Baño Turco (Húmedo): Temperatura inferior (50-70°C) pero humedad cercana al 95-100%. Ideal para purificar la piel, abrir poros y descongestionar.
Sauna (Seco): Altas temperaturas (80-100°C) con muy baja humedad. Ideal para la recuperación muscular y la salud cardiovascular.
Se recomienda no exceder de 15-20 minutos por sesión para evitar deshidratación.
Higiene: Ducharse antes de ingresar y usar toalla o pantuflas.Precauciones:
Evitar si se tienen problemas de tensión baja, cardíacos o embarazo sin consultar al médico.
Para una experiencia óptima, se recomienda alternar sesiones de calor con duchas frías para estimular la circulación sanguínea.
